La tasación es la valoración oficial de un inmueble realizada por un tasador homologado. El banco la utiliza para determinar cuánto dinero te presta: no financia según el precio que tú pagas, sino según el valor tasado. Entender esto es clave, porque si el precio de compra es mayor que la tasación, el banco financiará sobre el valor tasado, no sobre lo que pagas.
El banco necesita saber cuánto vale realmente la casa que va a servir de garantía de tu hipoteca. Si tú pagas 200.000€ pero la tasación dice que vale 180.000€, el banco calculará el 80% que financia sobre esos 180.000€ (144.000€), no sobre los 200.000€. Esa diferencia tendrías que ponerla tú.
Una tasación baja respecto al precio de compra te obliga a aportar más dinero de tu bolsillo. Por eso es importante que el precio que pagas esté alineado con el valor real del mercado. En zonas donde los precios suben rápido, a veces la tasación se queda por debajo del precio pedido.
Normalmente la paga el comprador, y suele costar entre 250€ y 600€ según el inmueble. Es uno de los gastos asociados a la compra que hay que tener en cuenta al calcular cuánto dinero necesitas en total, además de la entrada.