Un broker es una plataforma o empresa que actúa como intermediario para comprar y vender activos financieros: acciones, fondos, ETFs, etc. Es, básicamente, la "puerta de entrada" a los mercados: sin un broker no puedes invertir en bolsa. Hoy en día son casi siempre aplicaciones móviles o webs muy sencillas de usar.
Cuando quieres comprar, por ejemplo, un ETF del S&P 500, no puedes ir directamente a la bolsa: necesitas un broker que ejecute esa compra por ti. A cambio, cobra una comisión (que puede ser muy pequeña o incluso cero en algunos productos). También custodia tus inversiones y te da acceso a ver cómo evolucionan.
Fíjate en tres cosas: las comisiones (de compra, de custodia, de mantenimiento), que esté regulado (busca que esté supervisado por la CNMV o un regulador europeo serio), y la facilidad de uso. Para un principiante, un broker sencillo con comisiones bajas es lo ideal.
Algunos de los más usados por inversores particulares en España son Trade Republic, MyInvestor y DEGIRO. Cada uno tiene sus ventajas en comisiones y productos disponibles; lo importante es que sea barato, regulado y cómodo para ti.